Llegamos al punto lleno de puntos, donde conseguimos separar el tiempo de la realidad y a la vez enredarlo todo para seguir creyendo en las historias de amor, dode la felicidad no es eterna ni real pero nos la creemos.
Intentando encajar es inevitable perderse, entonces yo me pregunto que hago siguiendo mis instintos si avanzar no deja de ser pasos hacia atrás . Maldita desorientación, vienes sin permiso, sin avisar y echandome en cara lo que perdi creyendo en el destino.
Entonces es cuando llegamos al punto lleno de puntos que más nos gusta, el punto medio, el neutro el que no entiende razones ni las da, el que nos deja libres de sentir pensar, querer y expresar, el punto que no te arrastra ni te lleva, que no es blanco pero tampoco es negro, donde los colores se hacen fuego y el arcoiris llega a ser opaco. El punto donde más nos gustaria vivir y que sin embargo nos obliga a decidir.
Aprendimos a querer, aprendimos a caernos incluso aprendimos a levantarnos con la frente en alto, aunque no siempre. Lo que no aprendimos fue a olvidar, pero pudimos superar y vuelvo a preguntarme que hago aceptando vivir todo el tiempo en situaciones confusas y sinceramente repugnantes, que hago aguantando el peso del recuerdo y lo que algun dia pasó si hoy, ahora mismo, no tengo noción del tiempo ni de edades, no se que hora es ni cuando acabará, no se de que va ni quién se lo inventó ni para que me quiere, lo unico que se es que no está pero tampoco terminó.
Que coño hago buscandome a mi mi misma si te encontré a ti que eres capaz de encontrarme a mi para hacerme creer en nosotros y volver a creer en mi .
Que mareo !