
Sin pedir, llego a tener cosas que más que darle sentido a mi vida son mi vida.
No tengo las manos sucias de tanto limpiar, las tengo más limpias que nunca. Busqué la perfección a modo de defensa, eliminé la superficialidad de mis sueños para crear unos reales y profundos donde más que encontrarme conmigo misma me encontraría con todo aquello que creí perder y que perdí. No creo que se trate de recuperarlo, ni creo que se trate de olvidarlo, creo que se trata de superarlo.
Lo increíble de todo esto es cuando me doy cuenta de que realmente soy yo, soy yo quién dejo que me fuese soy yo quién dejo que me quedase, soy yo quién permitió que mi pasado formara parte de un presente lleno de frustraciones y fracasos para seguir lamentandome de lo que no habia no tenía y nunca podría volve a tener.
Entonces de que va la vida si todo lo buscamos nosotros mismos y lo tenemos. Aprovecharnos de esta excusa para lo malo es la mediocridad abundante, aprovecharlo para lo bueno es sustituir los sueños por una realidad que podría ser eterna.
Buscar la perfección para mi no es un reto es una costumbre, pero perder el sentido de mi orientación exacta me lleva a un solo error.
Dejar de ser yo ..


0 comentarios:
Publicar un comentario