
Y la vida nos dió un montón de golpes para enseñarnos que es duro y que el amor sincero es la base que nos arrastra a estar en sintonía con cada cosa que nos rodea.
Aprendimos que el tiempo nunca, jamás, sobra y que la distancia es el eco de la debilidad que ganamos perdiendo lo que no teníamos, pero llegó.
Que nos queda después del deseo y la impotencia de no estar a la altura? Que nos queda si nunca tuvimos la estabilidad por la que tanto luchamos y por la que seguiremos luchando hasta ya no tener fuerzas para seguir cayendo y matarnos levantando, que será se nosotros cuando la vida sonrepase nuestros limites si creiamos que estaba todo controlado y no hacia mas que aplastarnos sin piedad.
No encontramos el camino buscándolo, lo encontramos evitándolo..


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