Llorar, si, llorar dice mi madre que no es la solución. Y quién le dijo a mi madre que yo lloraba para solucionar algo? Aparecí en un sitio nose ni porque, me dejé caer nose ni cuando, me sentí en la cima de cada montaña para que luego por la espalda alguien me empujara y me dejara rodar y rodar hasta ser parte del suelo, dejé mis sueños debajo de la almohada para vivir una realidad que no entenderé nunca, perdí mis medias apropósito para sentir mis propios pasos, el calor de la arena en la playa, el frio de las baldozas recién fregadas, las ramas de los arboles caídas, las hojas en la acera revolcadas en un otoño infinito de miedos. Hogar dulce hogar, eso que para mi no existe ni existirá nunca. Y ahora soy otra metida en otra, para ser otra que queria ser otra, descubriendo que nunca fue ella simplemente porque nunca se recreó. Otra corriendo en el tiempo sin parar ..

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